Hasta que me lancé!
Después de mucho pensarlo, comentarlo, deliberarlo, y finalmente, meditarlo, me decidí a escribir esta columnilla donde haré los descargos correspondientes.
¿Correspondientes a qué? De todo un poco les diré: De cómo lidia un provinciano con la vida en la capital (Incluso si esa provincia está a 150kms de distancia, es un golpe fuerte), de las peripecias de un emprendedor que inocentemente entra al mundo de los negocios y aprende rápidamente que, como bien dice mi viejo, "Hay que salir con un tarro de vaselina a la calle porque todos te trataran de ....", de un treintón que, después de haberse autoexiliado del mercado decide volver a las andadas románticas dándose cuenta con perplejidad de que a los 30 y en otra ciudad, las cosas han cambiado mucho...
En fin, podrán leer y comentar acá todos los pensamientos de alguien que es más asiduo a escribir los reclamos que hacerlos, por lo que algunos vendrán especialmente pesaditos o cizañeros.
Ojalá disfruten y se rían conmigo de mis desventuras, o despotriquemos juntos contra cierta situación... O sólo se rían de mi, finalmente, cada uno interpreta esto como quiere.
Una sola aclaración, y una sola regla:
ACLARACIÓN: Esta es una columna biográfico-humorística. Si usted carece de sentido del humor, es sensible, o lisa y llanamente tont@ grave, favor, NO SIGA LEYENDO.
REGLA: Acá la idea es que nos ríamos y compartamos y nos ríamos más, pero con RESPETO. Insultos o demases (No hay que hacer la lista cierto? Todos la tenemos clara), serán borrados y eliminados sin derecho a pataleo. Capicci?

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